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Como se conserva fresca la fruta

Es útil saber cómo puede prolongarse el estado fresco de la fruta y por eso vamos a tratar aquí del modo de conservarla, más antes conviene saber por qué se echa a perder. La descomposición de la fruta se debe al ataque de los microbios, minúsculos seres, de los que ya hemos hablado. En cuanto han penetrado en una fruta, ésta se descompone rápidamente. Por eso los esfuerzos para conservar fresca la fruta es realmente una lucha entre los microbios y nosotros. Parece ridículo hablar de lucha entre hombres y seres tan diminutos, que sólo pueden percibirse con ayuda de poderosos microscopios; pero, si no tenemos cuidado, los microbios ganarán la batalla, y nuestra fruta se echará a perder pronto. De todos modos, los microbios acabarán por ganar, no podemos evitarlo; lo más que podemos hacer es detener su invasión en la fruta durante unas semanas, tal vez meses, pues no la podemos conservar indefinidamente fresca. Si sabemos cuáles son las condiciones que favorecen el crecimiento de los microbios, impidiendo esas condiciones mantendremos la fruta fresca por más tiempo.

Los microbios se forman y multiplican en el aire húmedo y confinado, por consiguiente, la fruta debe conservarse en un lugar frío y sombrío, y al mismo tiempo seco y ventilado. La fruta que se intenta guardar debe acogerse cuando aún no está madura del todo. Se debe cuidar de no romper la piel, y las frutas que tengan algún deterioro se pondrán la parte para consumirlas primero. Un camaranchón o una bodega seca y obscura y muy ventilada, son lugares a propósito para guardar la fruta, que no se debe dejar en montones, sino que cada pera, manzana o lo que sea, se pondrán sin otra enzima, y de modo que no se toquen unas a otras. Además, de cuando en cuando se las examinara para apartar las que empiecen a pudrirse, con objeto de que no contaminen a las otras.

Da buenos resultados en volver cada fruta en papel, lo cual tiene la ventaja de hacer innecesario este examen a que acabamos de referirnos. Siguiendo estas instrucciones, las manzanas se conservarán frescas durante muchos meses.

Otro sistema de conservar las frutas, aún durante más tiempo todavía, es el guardarlas en jarros grandes y limpios de cristal con ayuda de la formalina y del algodón en rama. En el fondo del jarro se vierten unas gotas de formalina y encima de ellas se coloca una capa de algodón, sobre la cual se ponen a su vez otra capa de frutas. Sucesivamente se colocan una capa de algodón y otra de fruta, hasta llenar el jarro. En la última capa de algodón se vierten otras gotas de formalina; después se tapa el jarro herméticamente. Se ha de tener cuidado de no prensar la fruta con este procedimiento, pues rota la piel se pudrirá antes. Las frutas duras, tales como manzanas y peras, se conservan bien por este sistema; no así las blandas, como fresas y ciruelas.

A bordo de los buques, y en otros sitios, la fruta se conserva en cámaras frigoríficas, pero como el uso de estas implica el de la costosa maquinaria necesita para producir la temperatura de 0°, no es práctico en la vida doméstica, cuando sólo se pretende conservar fresca la fruta unas cuantas semanas más de lo que naturalmente se conservaría.



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